Por sus peculiares características, la novela gráfica demanda una encuadernación de alta calidad
La distinción entre comic y novela gráfica no siempre está del todo clara. Aunque ambos se basan en la narración de una historia a través de dibujos y textos, presentan alguna diferencias. Veamos cuáles son:
La novela gráfica empieza y termina en un mismo volumen, de manera que cada título encierra una historia con un desarrollo completo y profundo de la trama y la caracterización de los personajes. Esta profundización en la historia denota otra de las características que la diferencian del cómic, y es que el público al que se dirige suele ser adulto. En este sentido, podemos decir que la novela gráfica sigue el modelo de la novela literaria convencional, convirtiéndose en una traslación visual de la misma.
Aunque no existe una norma fija al respecto, para ser considerada "novela", una historia gráfica debe tener una cierta extensión (con un mínimo de unas 60 ó 64 páginas).
Es a causa de su mayor extensión que la novela gráfica se presenta habitualmente en formato de libro encuadernado en rústica o en tapa dura, a diferencia del comic, que suele presentarse por entregas y preferentemente (aunque no siempre) mediante encuadernación grapada.
La encuadernación en tapa dura se caracteriza por incluir cubiertas con una base de cartón rígido cuyo calibre suele ser 2 ó 2,5 mm.
Es un tipo de encuadernación confiere un acabado de gran calidad, motivo por el que es muy utilizada para encuadernar novelas gráficas.
En este artículo de nuestro blog: tipos de encuadernación, te explicamos en detalle la encuadernación en tapa dura.
A continuación encontrarás algunos aspectos técnicos a tener en cuenta: