A la hora de imprimir folletos doblados, la elección del plegado en cruz es una excelente decisión. Este producto es muy usual cuando se trata, por ejemplo, de editar una publicación tipo periódico o diario, en el que en una sola hoja cabe la información que deseamos transmitir. Es el caso de una hoja a formato DIN A2 horizontal, que plegada en cruz queda a formato DIN A4 horizontal. En este mismo formato, el folleto plegado en cruz también es un producto muy habitual para dar a conocer los productos en oferta de tiendas de electrodomésticos, tiendas de alimentación...
Los plegados en cruz constituyen una original oferta a la hora de imprimir folletos publicitarios.
¿En qué consiste un plegado en cruz? Básicamente se trata de dos plegados tipo díptico, pero cada uno de ellos en un eje diferente: un plegado en el eje horizontal y otro plegado en el eje vertical. Supongamos que tenemos entre manos un impreso a formato DIN A2 (42 x 59,4 cm.), en sentido vertical. Imaginemos que lo doblamos tipo díptico en el eje horizontal, con lo que se convierte en un DIN A3 (42 x 29,7 cm.). Seguidamente, lo doblamos de nuevo tipo díptico en el eje vertical, con lo que se convierte en un DIN A4 (21 x 29,7 cm.).
Puesto que el plegado en cruz consiste en dos plegados tipo díptico, uno en el eje horizontal y otro en el eje vertical, respecto al formato abierto, el formato cerrado es siempre la mitad en ambas cotas.
Por ejemplo, un plegado en cruz a formato abierto 40 x 56 cm., tendrá un formato cerrado 20 x 28 cm. Un plegado en cruz a formato abierto 29,7 x 42 cm. (DIN A3) tendrá un formato cerrado 14,8 x 21 cm. (DIN A5).
A la hora de diseñar un plegado en cruz, es necesario definir en nuestro programa de autoedición un documento compuesto por dos páginas, cuyo formato debe ser el del formato abierto del plegado en cruz.
Las medidas de las 4 palas son las mismas. Esto es lo más habitual. Pero también puede darse el caso de imprimir folletos plegados en cruz asimétricos, en los que dos de las palas serían más cortas que las otras dos.
El área de sangrado a definir en el documento debe ser de 3 mm. Todos aquellos elementos que vayan a sangre han de sobresalir 3 mm. de los límites de la página. Es recomendable reservar un margen de seguridad entre 3 y 5 mm. alrededor de la página, por los 4 lados; en él, no se debe colocar elemento alguno que no vaya a sangre, ya que podría cortarse a la hora de guillotinar el plegado en cruz.
En cuanto a la resolución de fotografías y de logotipos, ésta debe ser suficiente como para asegurar una reproducción de calidad de los mismos.