¿Estás pensando en imprimir tu libro con tapa blanda? ¡Excelente decisión! Este formato es una opción popular entre autores y lectores por su versatilidad, durabilidad y costo accesible.
En la impresión de libros tapa blanda o enncuadernación rústica contamos con una dilatada experiencia en el sector. La encuadernación en rústica también es conocida como tapa blanda o tapa flexible, por contraposición a la tapa dura. Ello quiere decir que las portadas, aunque sean de un papel de gramaje elevado, no son rígidas (como en la tapa dura), sino que tienen cierta flexibilidad.
Para encuadernar un libro podemos escoger entre diferentes tipos de encuadernación, según las necesidades de cada proyecto.
En nuestra imprenta puedes escoger entre la encuadernación en tapa blanda cosida y la encuadernación en rústica fresada.
La rústica fresada es una de las opciones más utilizadas para libros, catálogos y publicaciones de varias páginas, ya que ofrece un excelente equilibrio entre calidad, resistencia y coste.
Si bien es cierto que la encuadernación cosida es tradicionalmente la más valorada por su robustez, la evolución de los procesos de impresión y acabado ha permitido que la rústica fresada se convierta en una alternativa de gran calidad para la mayoría de proyectos editoriales. El resultado es una encuadernación profesional, duradera y visualmente atractiva, con una relación calidad-precio muy competitiva.
El principal elemento definitorio de un libro tapa blanda es que tiene lomo.
El lomo es la zona por la cual se practica la encuadernación. A diferencia de la encuadernación en grapa (en la que los pliegos van encabalgados, es decir, encartados uno dentro del otro), en la encuadernación en tapa blanda los pliegos van consecutivos, es decir, uno a continuación del otro, lo que permite un alto número de páginas. Por ello, en los libros en tapa blanda el lomo es recto, y la medida del lomo está en función del gramaje del papel y del número de páginas del libro. Esta característica permite, al diseñar las portadas, maquetar en el lomo algunos elementos tales como el título del libro, el autor y la editorial.
En nuestra tienda online te ofrecemos la posibilidad de escoger portadas con 1 ó 2 solapas.
¿Qué son las solapas? Son unos apéndices de las portadas que se colocan, respectivamente, a continuación de la portada y a continuación de la contraportada, y que se doblan hacia dentro una vez encuadernado el libro. Imaginemos que tenemos en nuestras manos un libro con solapas; si le arrancamos las portadas y desplegamos éstas, veremos claramente que sigue la siguiente estructura (viendo la cara exterior y observando de izquierda a derecha): a la izquierda tenemos la solapa de contraportada; seguidamente, nos hallamos con la contraportada; a continuación, el lomo; luego, la portada; y finalmente, la solapa de portada.
¿Cuál es la finalidad de las solapas? Añadir información de interés. Es habitual maquetar en las solapas una foto y una breve reseña del autor del libro; los títulos de otros libros del mismo autor o de la misma editorial; una sinopsis del contenido del libro... Es notorio que la presencia de las solapas otorga un plus de distinción a los libros en rústica. El libro dotado de solapas tiene más presencia, transmite mayor sensación de calidad.
Al diseñar portadas para libros en tapa blanda, es necesario crear el archivo como una única pieza que incluya contraportada, lomo y portada.
Es decir, el formato de la página en el programa de maquetación debe corresponder a la suma de estos tres elementos. Por ejemplo, si el formato cerrado del libro es de 16 x 23 cm, cuenta con 96 páginas interiores y las cubiertas se imprimen a 4+4 colores, el archivo deberá tener unas dimensiones aproximadas de 32,5 x 23 cm (16 cm de contraportada + 0,5 cm de lomo + 16 cm de portada). La medida exacta del lomo dependerá del número de páginas y del papel utilizado, por lo que será calculada por nuestro departamento de Preimpresión a partir de una maqueta realizada con los materiales definitivos.
Si necesitas conocer la medida exacta del lomo para tu proyecto, puedes consultar con nuestro equipo comercial o de preimpresión.
En los libros con solapas, es necesario añadir el ancho correspondiente a cada una de ellas. Siguiendo el ejemplo anterior, si las cubiertas incorporan dos solapas de 8 cm y la impresión se realiza a una sola cara, el archivo tendría unas dimensiones aproximadas de 48,9 x 23 cm.
A la hora de diseñar los interiores, es importante recordar que el número total de páginas debe ser múltiplo de cuatro. Además, resulta recomendable activar la opción de páginas enfrentadas en el programa de maquetación, ya que permite visualizar el documento tal y como se verá una vez encuadernado, facilitando la composición y organización de los contenidos.
Si el diseño incluye elementos a sangre, debe definirse un sangrado de 3 mm y prolongar dichos elementos más allá del límite de corte para evitar bordes blancos no deseados tras el guillotinado.
Por otro lado, los elementos que no vayan a sangre no deberían situarse demasiado cerca de los bordes. Se recomienda mantener una zona de seguridad mínima de 5 mm alrededor de toda la página para evitar posibles cortes accidentales durante el proceso de acabado.
La principal cualidad de un buen libro es su legibilidad. Para conseguirla, es fundamental utilizar tipografías adecuadas, tamaños de letra cómodos para la lectura y márgenes suficientemente amplios. Especialmente importantes son los márgenes interiores, situados junto al lomo, ya que el propio grosor del libro dificulta una apertura completamente plana. Un margen interior generoso garantiza una lectura cómoda y una mejor experiencia para el lector.
La rústica fresada es una de las opciones más utilizadas para la impresión de libros en tapa blanda, ya que proporciona un acabado profesional, una excelente presentación y una gran resistencia para todo tipo de publicaciones.
Además de los libros en tapa blanda, aquí tienes los tipos de encuadenaciones que utilizamos a la hora de imprimir libros en Cevagraf: